¡Faustina lleva 40 años viniendo a nuestra clínica… aunque si ella dice que son 50, ¡son 50 y punto!
Dice que da mucho que hacer… ¡pero lo que realmente da es alegría desde que entra por la puerta!
Adoramos a Doña Faustina, una paciente ejemplar que ha confiado en nosotros desde el primer día. Su fidelidad, cariño y sonrisa nos acompañan desde que abrimos las puertas.
Gracias por tantos (¿cincuenta?) años de confianza, risas, y por enseñarnos que la mejor anestesia… ¡es el buen humor!
Nunca dejes de reír así, Faustina, ¡eres nuestra alegría diaria!